Todavía hoy existe controversia acerca del dolor en los animales. La percepción del dolor qué estos tienen, la manifestación del mismo, el tratamiento y la afectación a su calidad de vida.

Incluso podemos ya afirmar que una de las causas por la que no se trata de manera efectiva al animal cuando sufre dolor es porque no sabemos reconocerlo, ya sean sus propietarios o los profesionales de salud animal. Y es que el animal de inicio puede presentar señales difusas o vagas y dependemos siempre de la interpretación que el humano realice.

He perdido la cuenta de las veces que he escuchado frases como estas ⬇⬇

Es muy bueno, no se queja nada“

“No creo que tenga dolor, no le noto muchos cambios“

“Está muy tranquilo no parece que le duela nada“

Estas afirmaciones se realizan en animales con patología diagnósticadas que sabemos cursan con dolor o en postoperatorios complicados. Lo que significa que la interpretación ha dado y está dando lugar a un infratratamiento del dolor y a un sufrimiento del animal innecesario.

¿Qué debemos hacer cuando existe dolor?

Siempre se debe abordar cada caso de modo único. Para ello es necesario estudiar la historia, antecedentes, sintomatología. Por supuesto la valoración física por parte del especialista veterinario oportuno además del veterinario generalista. Será muy importante distinguir entre dolor agudo y dolor crónico. Y en función del diagnóstico actuar en consecuencia.

El abordaje farmacológico es el primer paso y funciona muy bien en los casos de dolor agudo. Se logrará minimizar el grado de dolor y nos permitirá valorar la necesidad de rehabilitación y aplicación de técnicas de fisioterapia.

En los casos de dolor crónico el tratamiento farmacológico no será la solución al problema, Aunque su eficacia es indiscutible, es complicado mantener durante periodos largos estos tratamientos sin ignorar los efectos secundarios. Elegiremos el tratamiento más adecuado en función del tipo e intensidad del dolor a tratar. Y a continuación optaremos por las técnicas de rehabilitación y fisioterapia más oportunas.

Señales de dolor en animales

Los propietarios suelen conocer muy bien a sus perros y gatos, así como sus gestos, expresiones, costumbres. Pero es conveniente agrupar algunas señales que se deben tener en cuenta para poder identificar el dolor:

  • Cambios de apetito
  • Cambios en el sueño: no duerme, sueño alterado, sueño intranquilo, despertares continuos, o bien aumento del tiempo de sueño.
  • Gemidos, llantos sin explicación aparente.
  • Comportamiento agresivo.
  • Conducta de aislamiento o refugio.
  • Jadeo excesivo, tanto en su paseo como en casa, con exceso de salivación.
  • Lamerse alguna zona del cuerpo de modo compulsivo.
  • Temblores, continuos o esporádicos sin justificación.

¿Y sino tratamos el dolor?

El dolor no tratado puede ocasionar alteraciones fisiológicas en el animal fruto en muchos casos de la ansiedad que ello puede llegar a generarle. Entre ellos ⬇⬇

  • Alteraciones de comportamiento.
  • Alteraciones en el sistema inmunitario
  • Alteraciones cardiovasculares
  • Alteraciones respiratorias
  • Alteraciones endocrinas
  • Alteraciones digestivas

Actualmente contamos con profesionales muy cualificados que están cambiando el modo de tratar a nuestros animales. La fisioterapia es una disciplina cada vez más implementada y que está consiguiendo unos resultados indiscutibles. Siempre trabajando de modo combinado con el resto de profesionales expertos en salud animal.